
El futuro del fútbol peruano se ve cada día más incierto, pues la informalidad le gana por goleada a la formalidad.
La mayoría de su
entorno, llámense agremiados, dirigentes, entrenadores, jugadores y periodistas
actúan como bomberos, apagando incendios. Pareciera que sólo les interesa que
se reanude el mamarracho del torneo local, sin importarles su futuro, cuya
informalidad les explotará en la cara. Entonces será tarde para tomar las
medidas necesarias.

El fútbol africano tiene muy poca difusión en Sudamérica, cuyo periodismo está entregado al juego mediático de ellos mismos y de Europa. Hoy en día pareciera que a la mayoría de los hombres de la prensa deportiva de esta parte del continente, los subyuga los nombres y no el fútbol propiamente dicho.
