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La Columna de Luis Puiggrós

No saben perder

Tanto las selecciones argentinas como sus equipos a lo largo de la historia, han demostrado que la mayoría no saben perder. Son numerosos los ejemplos que se pueden citar para confirman esta tesis. 
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Si en algún momento de algún partido importante se encuentran en desventaja, casi siempre lo intentar ensuciar, con la clara intención de deslucir el triunfo rival. Para la mayoría de los que conforman el entorno de su fútbol, llámense aficionados, dirigentes, entrenadores, jugadores y periodistas, la palabra FAIR PLAY no forma parte e su vocabulario.

Los jugadores de la selección Argentina que pedió en definición a penales contra Brasil en la Copa América Perú 2004, jugada el 24 de Julio de ese año, prácticamente tiraron las medallas de plata y casi no suben al podio a recibirlas. 

Peor fue la actitud del Boca Juniors luego de perder la final de la Copa Libertadores por definición a penales contra el Once Caldas el 30 de Junio de 2004, cuando todos los integrantes del plantel xeneizes, encabezados por Carlos Bianchi, quien inmediatamente renunció como entrenador del club, no subieron al podio a recibir las correspondientes medallas de plata, entre tantas otras actitudes que forman parte de la historia negra del fútbol mundial.

Maradona no tuvo la hidalguía de reconocer ante el mundo la TRAMPA realizada, no la mano de Dios, porque Dios no hace TRAMPA, cuando anotó con el puño el gol contra Peter Shilton de Inglaterra en el mundial de México 1986, falta que le permitió a los albicelestes avanzar hacia la final de aquel mundial que terminaron conquistando, pero que pareciera les ha caído como maldición, pues después de ese mundial conquistado, su selección no pasa de los cuartos de final de estos torneos, salvo en Alemania 1990.  

Cuántas veces los equipos rivales no han sido agredidos en su camino hacia alguno de los estadios argentinos, tanto física como mentalmente, realizando artilugios extra futbolísticos para disminuir a sus rivales. 

Cuantas veces nuestros equipos no han sufrido este tipo de actitudes a lo largo de la historia. ¿Acaso no fue adrede la violenta agresión de Camino contra Franco Navarro durante el encuentro entre Argentina y Perú en 1985 en el estadio Monumental de Núñez, la cual no tuvo castigo? ¿Dónde estuvieron los "imparciales" "periodistas argentinos" criticando dicha acción?

Todavía se recuerda el monumental lío que armaron en el estadio Monumental del Colo Colo en 1991, cuando los locales lograron su tercer gol por intermedio de Rubén Martínez, que ponía el encuentro 3 a 1 y con eso los bosteros quedaban eliminados de la Copa Libertadores de ese año, cosa que finalmente sucedió, y que fue el presagio de la única conquista de un equipo chileno de la Copa Libertadores de América.

Cuenta la historia que en 1995 disputaron la final de la Copa Libertadores Independiente contra la Unión Española. Cuando los chilenos esperaban el autobús para ir al estadio de Avellaneda, este misteriosamente desapareció, y sus jugadores tuvieron que tomar taxis particulares para llegar al estadio. Claro sus jugadores llegaron sobre la hora del partido y ni siquiera pudieron hacer el pre calentamiento previo al juego. Pero eso no fue todo. 

Acabado el primer tiempo igualados a uno, los jugadores de la Unión Española fueron agredidos cuando se dirigían a los camarines. Resultado final Independiente 3 Unión Española 1. 

Entre las anécdotas de la final del mundial Argentina 1978 disputada entre Argentina y Holanda donde éstos no contaron con Johan Cruyff, quien renunció a viajar a la Argentina - porque en 1969 los jugadores de Estudiantes de La Plata masacraron a los del AC Milan en el partido de vuelta de la final Intercontinental de aquel año, donde Poletti, el arquero local corrió hasta la mitad de la cancha a patear en el suelo al delantero francés Combin de los milanistas, dejándole la cara desfigurada - que los anfitriones  llevaron previo al partido, a "pasear" al autobús holandés, y los dejaron 10 minutos en el campo rodeados de una tribuna furiosa.

Ahora se agrega el bochornoso episodio del estadio Morumbí de Sao Paulo, cuando el Tigre se negó ingresar al campo en el segundo tiempo en su partido contra el Sao Paulo en el partido de vuelta por la final de la Copa Sudamericana de este año, aduciendo que habían sido emboscados y agredidos en el entretiempo.

Para ello contaron con el "imparcial" y desmedido apoyo de sus pseudos "periodistas" de casi todos los medios argentinos, que son más hinchas que hombres de prensa, que sesgaron la noticia entrevistando sólo a una parte de los afectados, yendo contra la más elemental forma de hacer periodismo, la cual es indagar las dos fuentes, los cuales contaban historias de ficción menos creíbles que las películas de James Bond, que se desvanecían con las contradicciones que entraron los jugadores argentinos en las entrevistas, quienes daban versiones totalmente diferentes, cada una más confusa que la siguiente.

¿Alguien puede pensar que los brasileños ganando fácilmente 2 a 0 y dándole un baile a los del Tigre, iban a ensuciar el partido y emboscar a los argentinos al término del primer tiempo en el túnel que lleva a los vestuarios, corriendo el riesgo de ser descalificados? 

Más creíble es la versión que expresa que los jugadores de Tigre, picados por algunas actitudes del jugador del Sao Paulo Lucas, típicas del juego, que los argentinos por estos malditos códigos del fútbol, creados por ellos, que NO EXISTEN - lo que valen son los VALORES Y PRINCIPIOS - que dicen que los jugadores no deben "cancherear" al rival, cuando lo que realiza éste es una demostración de habilidad, pero cuando sus jugadores lo realizan si son válidos, lo persiguieron armando toda la batahola.

Dicen algunos que lo que realmente pasó, fue que los jugadores del Tigre picados porque estaban perdiendo el trofeo, fueron a buscar a Lucas al término del primer tiempo al camarín del Sao Paulo, encontrándose con la policía y la seguridad del club local.

Lo sucedido es muy grave. Habrá que investigar a fondo y encontrar a los culpables, que les debe caer todo el peso de la ley. Si son los brasileños suspender el estadio por una buena cantidad de tiempo. 

Si son los integrantes de la delegación del Tigre que se les suspenda por un largo período de participar en los torneos organizados por la CSF, tal como hizo la FIFA con la selección chilena cuando el 3 de Setiembre de 1989 se retiraron del estadio Maracaná en un partido por las eliminatorias del mundial Italia 90 que jugaban contra Brasil,  producto de la famosa bengala, y la ficción del arquero Roberto Rojas, por lo que la FIFA suspendió a Chile de no poder participar en los dos siguientes mundiales.

La historia dice que los argentinos generalmente son muy malos perdedores.

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