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Zéfiro

Cómo manejar las emociones en las discusiones en pareja

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Cuando la madurez emocional aún es frágil, endeble, el autoestima y los valores esenciales tampoco son firmes, resulta más frecuente tener problemas para manejar las discusiones y peleas de pareja. Por ello, veamos desde zéfiro cuáles son las características de centenares de personas y mediten conmigo sobre como aprender a manejar esas emociones y así vivir en paz.

TIPOS DE TEMPERAMENTOS Y REACCIONES FRECUENTES EN LAS DISCUSIONES Y PELEAS DE PAREJA.

1.- Cuando dentro de una pareja, uno de los dos miembros es ansioso, posesivo, inseguro, celoso (a) y de emociones más inestables suele ser quien ante una discusión de pareja puede perder los papeles con facilidad y hasta ser agresivo (en tonos, modos y formas) o caer en depresiones fuertes, apatía total e inmovilización de sus labores cotidianas.

Este tipo de personas necesita que constantemente su pareja los haga sentir afecto, nunca es suficiente y su inseguridad y baja autoestima en muchas aristas los hace obsesivos, ofensivos (as), tercos y con fuertes problemas para manejar la intolerancia a la frustración. Temen terriblemente ser abandonados, perder en una discusión y si la pareja decide cortar la relación tampoco lo soportan, no lo aceptan y en mil casos suelen ser dependientes afectivos.

2.- Existen las personalidades evasivas, quienes se caracterizan por la férrea necesidad de no demostrar sus sentimientos  de modo genuino por miedo, por deseo de control y conscientemente pasan a maltratar a la pareja psicológicamente, no están preparados ni desean asumir un compromiso con el amor como sentimiento. Por tanto son quienes buscan pelear de manera más sutil, prenden la llama y fingen no hacerlo, actúan y proceden con la firme intención de desatar ansiedad y preocupación en su pareja porque suelen ser los reyes o reinas de la manipulación. Este tipo de personalidades no reconocen errores, por lo menos no a tiempo y buscan llevar la discusión a un punto que la otra parte crea que tiene la culpa, cuando no es así porque no soportarían por ego admitir que se equivocaron. 

Muchas de estas personas son de aquellas que no contestan el teléfono adrede, y comunican a nivel no verbal todo su malestar sin ser claros a nivel verbal hasta que su pareja lo soporte.

Durante las peleas, este tipo de personalidades hará lo que fuese por quedar bien, por tener la razón y le costará la vida reconocer errores y cuando lo hace suele dar regalos o solo ser más amable o cariñoso (a), pero evitará tocar el tema de pelea para no sentir que lleva errores a cuestas.

3.- Las personalidades seguras poseen elevada dignidad y si bien una pelea con la pareja les podría afectar, no permiten maltrato alguno y pueden continuar con sus metas y actividades de modo constante y disfrutarlo cuando son conscientes que han hecho lo correcto y no tienen de nada de qué lamentarse en una pelea y si fuese lo contrario, es el tipo de gente que sabe pedir perdón porque aquello le genera tranquilidad, porque es una convicción que consideran que forma parte del amor genuino. Les cuesta mantener una relación con una persona ansiosa o evasiva porque no están dispuestos (as) a lidiar por siempre con una relación donde busquen robarles la paz; poseen autoestima alta y estable y cuando algo les incomoda o no lo comprenden lo dicen sin dudarlo y de inmediato.

Dependiendo el tipo de personalidad afectiva en la relación, las personalidades más inestables ante una pelea reaccionan y actúan con:

- Profunda ansiedad (pensamientos de temor a perder a la pareja, celos, ira, deseo de control, impaciencia, rabia, deseos de herir y castigar a la pareja).

- Desconcentración y apatía en las actividades diarias  (les cuesta concentrarse en el trabajo, estudios o proyectos que manejan, postergando actividades; muchos desatan su mal humor o apatía ante quienes los rodea y el semblante y arreglo personal deja traslucir su mal momento).

- Depresión total: con crisis de llanto, dolores físicos de estómago, cabeza, mareos, subidas y bajadas de presión, etc. Este tipo de personas busca desesperadamente reconciliarse con la pareja y si la relación se rompe les cuesta mucho tiempo reponerse y pasan de la ansiedad a la ira, depresión y frustración.
  
- Indiferencia total y hartazgo, seguido de corte definitivo de la relación cuando sienten que los problemas van empeorando.

¿CÓMO MANEJAR LAS EMOCIONES Y PROCEDER EN DISCUSIONES Y PELEAS DE PAREJA?

- Cultivar un decálogo de principios básicos que incluyan lo sgte:

a) Jamás insultar a la pareja (mucho menos expresar adjetivos calificativos para humillarlo) por respeto, consideración y bondad.

b) Jamás comparar a la pareja con otra persona o alguien de una antigua relación porque con ello se golpea su autoestima y se genera mayores desavenencias.

c) No hacer shows ni escándalos en la calle y mucho menos en una reunión donde se esté con la pareja y si esta pierde los papeles y no se controla, decidir irse del lugar dejándole claro que no se está dispuesto a caer en actitudes vulgares e irrespetuosas.

d) Si tu pareja ha cometido un error, no imitarlo en lo mismo por venganzas absurdas como sacarle celos, hacer cosas que le molestan y no son correctas. Recuerda que si alguien falla ello no implica que tú dañes tu esencia y pierdas limpieza de alma y rectitud.

-Mirarse y escuchar a la conciencia: La conciencia es esa voz interior que siempre nos dice cuando se hace lo correcto y cuando no. En millones de casos puede pasar inadvertida cuando las personas no han sido entrenadas emocionalmente o carecen de buena cuna y guía emocional desde la infancia y a veces es precisamente la pareja quien al expresar sus molestias e insatisfacciones en la relación quien la hace renacer. La conciencia jamás se equivoca sobre cómo se es y se ha procedido. Por tanto si se mantiene cercano a ella resultará más sencillo reconocer errores, pedir perdón con humildad y de manera genuina y con real propósito de mejorar por sí mismo (a) porque se valora, respeta y ama a la pareja.

- Si notas que tu pareja ha perdido la brújula, te ha ofendido y se ha puesto intolerante, fastidiado y su trato es insoportable  debes decírselo y ser claro (a), llevarlo a la reflexión y si no comprende, no entiende razones y de manera alterada grita, acusa y se altera te queda ser firme, sin perder la calma y decirle que no estás dispuesto (a) a charlar con una persona que no sabe dialogar y que busca herirte por ira o dudas, etc. Y en ese momento debes cortar la charla y continuar con tus actividades sin culpa alguna si tu conciencia está en paz y será lógico que el desazón, el desencanto y malestar llegue emocionalmente, pero teniendo claro que has hecho lo correcto, justo y estando en paz con tu interior, la vida continúa y no necesariamente tendrás que esperar una reacción pronta y positiva de tu pareja. Con el tiempo puedes aprender que por dignidad no es posible que te humilles haciendo que tu pareja reaccione si ya fuiste claro en tus ideas; queda dejar que en corto tiempo el diálogo se renueve y si la pareja pese a fallar no lo admite, te quedará más claro aún que su tipo de personalidad no le permite ser una pareja sana para ti emocionalmente.

- No se te ocurra salir a beber, autodestruirte bebiendo o ingiriendo sustancias de cualquier tipo luego de una pelea porque con ello solo ganas enfermedad, pérdida de tiempo, paralización de tus actividades y resquebrajamiento de tu autoestima y fe.


-  Si tu pareja te llama o escribe al celular para insultarte o maltratarte, no caigas en lo mismo, no lo permitas y evita discutir por estas vías. Hoy este tipo de actitudes es muy común en gente eufórica, ansiosa, inmadura y solo la gente madura asume que no es correcto y no pierde el tiempo en actitudes infantiles que solo roban la paz.

- No descuides tu trabajo, estudios y proyectos por peleas de pareja, no permitas que tu mente sea dominada por el miedo, depresión o ira. Será normal que la melancolía te aborde, pero si con fuerza y coraje decides asumir tus proyectos y ver cumplir tus metas y sueños, no aceptarás que el amar de modo insano llegue a tu mente y corazón. Y esta fortaleza viene de la paz interior, de la conciencia limpia y de la oración; recuerda que el creador y los ángeles jamás te abandonan cuando sientas que decaes y ocurre exactamente lo que necesitas para tu mayor bien.

Amar es un aprendizaje que se logra con voluntad. No puedes esperar que los demás decidan crecer emocionalmente sino les nace, sino deciden con humildad mirarse y toda relación afectiva es una aprendizaje que debe ayudarte a ser más seguro, mejor en la comunicación y con valores más elevados aún. Por ello es necesario capacitarse emocionalmente, leer, observar, escuchar, luchar y decidir ser auténtico sin temor de amar, de dar, de conocer y de crecer. Y si notas que tus errores se repiten, que tu actitud es incorrecta y no puedes controlarlo, busca ayuda profesional sin miedo y con voluntad porque la gente inteligente busca ser equilibrada.

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